Lo genial de los salteados es que realmente vale todo. Podés usar verduras que no sepas bien con qué comerlas, o que no te gusten mucho pero levanten si LO DE ALREDEDOR es rico (me pasa con los zucchini). También juegan todo tipo de especias, y es TU OPORTUNIDAD (?) para reciclar sobras de comidas anteriores, como fideos, arroz o salsa de tomate. En una sartén o wok, con un poquito de aceite, podés armarte una comida sana y rica en 15 minutos.

pasos para hacer un buen salteado:

  • En un wok o sartén con bordes altos ponemos poquito aceite. Tratá de usar de girasol o de oliva. 
  • Mandamos a fuego fuerte. 
  • Cuando está caliente (podés probar salpicando una mini gotita de agua: si hace “tssss”, es el momento), agregamos primero las verduras más duras, como zanahoria o brócoli, y después de unos minutos, las que no sean duras, como el zapallito o la berenjena. Por último, las que van cortadas más chiquitas: cebolla, repollo o morrón. 
  • La idea del salteado es que las verduras se doren, por eso lo hacemos a fuego fuerte. Para eso también tenemos que revolver las verduras y dejarlas quietas en distintos momentos, ya que si revolvemos todo el tiempo, no se van a dorar. No te vuelvas locx con esto: cada tanto revolvé y por 1 minuto dejá todo como está mientras hacés otra cosa. Si querés, otra opción es hacer todo a fuego medio-alto hasta que le agarres bien la mano y ahí empezás a probar con el fuego más fuerte. 
  • Si le agregás un cereal o una legumbre, que sean ya cocidas. Ponelas cuando las verduras están casi del todo doradas, ¡no antes! Y acá también alterná entre mover y no mover. 
  • Tip: el aceite de coco reemplaza a la manteca en la cocina vegana. Si querés un salteado un poco más espeso, agregale una cucharada de aceite de coco antes de servirlo. 
  • Otras cosas que pueden levantar mil puntos tu salteado:
    • pedacitos de frutos secos: metelos 5 segundos en la licuadora, procesadora o minipimer para trozarlos sin largar mucho polvo.
    • semillas de zapallo o girasol: remojalas entre 4 y 12 horas antes y enjuagalas.
    • escamas de coco (se consiguen en dietéticas).
    • queso crema de nuez o almendras, tenés la receta acá.
    • jugo de limón.
    • salsa de soja (no te zarpes porque tiene mucho sodio). 
    • maní.
    • para les fans de lo agridulce como yo: pasas de uva, azúcar mascabo, jarabe de ágave o miel de caña.

Alto tip

Probá este aderezo tremendo: mezclá en un jarrito jugo de 1 naranja, ⅓ taza de salsa de soja, un chorrito de aceto y uno de agua. Llevalo a fuego bajo. Agregale sal, pimienta, ajo en polvo y, si querés, alguna hierba tipo orégano o albahaca. Si llegás a tener tandoori, agregale una pizca que re va. Por otro lado, disolvé 1 cucharadita al ras de maicena o fécula de mandioca en 1 cucharada de agua y agregala a la mezcla cuando hierva, revolvé hasta que espese y listo. Es una salsa agridulce increíble, te va a encantar.