Son económicas y muy fáciles de hacer.

Somos muches a lxs que la leche vegetal nos resulta más rica y nos cae mejor que la leche de vaca. A mí, además, me resulta más rica la leche vegetal casera que las leches vegetales compradas, que suelen tener azúcar y saborizantes (y además suelen ser caras). Despertarte y tener tu leche de maní hecha por vos para el café de la mañana es muy hermoso. Las podés usar exactamente que la leche de vaca, pero con la alegría de no contribuir a la explotación animal.

¿CON QUÉ PUEDO HACER LECHE VEGETAL?

-Mi preferida por relación precio calidad, sin dudas, es la de maní. Le sigue la de coco.

-También me encantan de almendras o de nueces, son más caras pero si no tenés APREMIOS ECONÓMICOS, metele.

-Otras opciones: semillas de sésamo o semillas de girasol. Tienen un sabor un poco más fuerte, pero son baratas y a lo mejor te copan.

-La de avena, sólo para cocinar. Para café o chocolatada, mi humilde consejo: ni lo intentes.

-La de arroz, mijo, o alpiste para mí no tienen ninguna gracia, no te las recomiendo.

¿Cómo se hacen?

Remojamos la semilla o fruto seco que elijas durante 8 horas, enjuagamos, procesamos, licuamos o mixeamos con agua y colamos con bolsita para hacer leche vegetal. ¡Listo!

¡Probá la cantidad de agua que te cope! Yo hago una parte de semillas por dos de agua. Por ejemplo, si usé una taza de maní, lo proceso con dos tazas de agua. Así queda bien cremosa, pero para que quede más liviana y rinda más podés hacerla con más agua.

Para colar, comprate la bolsita en una dietética: la pedís como bolsita para colar leches vegetales, no es cara y dura para siempre. O podés usar una media, un repasador, o comprarte lienzo, que es re barato (siempre limpios por el amor de dios). Lavamos la bolsita apenas terminamos de usarla, si no después es más difícil. Se lava con agua y jabón neutro o detergente.

INFO IMPORTANTE

Las leches vegetales caseras no tienen muchos nutrientes, porque lo más power queda en el bagazo. ¿Qué es el bagazo? Te vas a enterar en el punto siguiente. Podés reemplazar el calcio de la leche de vaca con muchas opciones vegetales, como sésamo, tofu, almendras o brócoli. Consultale a tu nutri que te va a orientar.

En mis destacados de instagram “Hacer leche veg” muestro el paso a paso en video y puse el cronómetro para que veamos cuánto tardo. Spoiler: en menos de 10 minutos preparé la leche para 4 cafés. ¡Un golazo!

¡No tires lo que sobra al colar!

Lo que te quedó en el colador se llama bagazo, es lo más nutritivo de la preparación: lo podemos usar en galletitas, queso crema, panqueques y queso rallado vegano. Cuando no sepas para qué usarlo o no tengas ganas de cocinar en el momento, guardalo en un tupper o bolsita y mandalo al freezer. 

¿Cómo las conservo?

La guardamos en un frasco bien tapado y con un plástico entre la tapa y el frasco. Puede ser un pedacito de bolsa o un papel film (si lo lavás y lo reutilizás es ideal, ¡no cuesta nada!). También puede ser en botella de vidrio, pero recomiendo frasco porque es más fácil de lavar.

No endulces la leche antes de guardarla porque no te va a durar nada, tiene que ir completamente neutra. Duran en heladera entre 4 y 5 días.

Cuando las vayas a usar, antes agitá el frasco. Algunas leches sedimentan, o se forman pedacitos distintos como si estuviera cortada: si tiene buen olor y sabor NO PASA NADA. Agitamos el frasco y la tomamos.

¿cómo la uso?

Las podés usar exactamente igual que a la leche que tomábamos antes: sola, para cortar un café, en un licuado, para cocinar…

La podés calentar
a temperatura media o baja, o unos segundos en el microondas, pero es mejor no hervirlas para no alterar la textura. 

Si la vas a usar para cocinar, usala exactamente igual que la leche común. Podés guardar la leche en cubeteras y sacar cubitos para agregarle a tus comidas (¡queda genial, especialmente en sopas y salteados!) Probá con la de coco, le da mucha onda a cualquier plato.

maní, girasol y coco

  • Si la vas a hacer de maní, fijate de comprar maní tostado sin sal.
  • En el caso del girasol, al revés: las semillas no tienen que estar tostadas. 
  • La de coco es un caso especial: la hacemos con coco rallado y sin remojar a la noche. Sólo le agregamos agua a punto de hervir, la dejamos un rato hasta que no te queme colarla con la mano, procesamos, colamos con la bolsita y listo.
  • A la leche de coco se le forma una capa de grasa arriba. La presionamos con un cuchillito para que se desarme, batimos un poco y usamos la leche normalmente, no hay ningún problema con esto. ¡También podés sacar la grasita y usarla como manteca! La leche te va a quedar más desabrida pero podés usarla igual, o agregarla a una salsa o licuado para que tenga un suave gustito a coco. 
  • Para todo lo demás, la leche de coco es exactamente igual a las otras.

Como todo hábito nuevo, al principio cuesta incorporarlo, sobre todo si tarda más tiempo que su versión anterior. Pero cuando veas lo ricas que son y lo rápido que se hacen las leches vegetales (y la plata de más que gastarías si la compraras ya hecha en la dietética), te vas a copar.